miércoles, 17 de enero de 2018

Tallarines con almejas

Hoy os traigo una de esas recetas que una vez la has probado dices, ¡¡tengo que repetirla a la voz de yaa!! Los espaguetis con almejas "spaghetti alle vongole" es un plato de pasta muy tradicional de la cocina Napolitana. Puede ser elaborado tanto con espaguetis como con tallarines "Linguine" como fué mi caso además es facilísimo y rápido de preparar. Espero que os gusten...



Ingredientes para 2 personas:

-200 Gr de espaguetis o tallarines
-400 Gr de almejas frescas (no encontré almeja gallega y compré italiana)
-Medio vaso de vino blanco
-1 Hoja pequeña de laurel
-5/6 Tomates de pera muy maduros o un bote de tomate triturado pequeño
-1 Cebolla mediana
-2/3 Ajos
-Aceite de oliva virgen extra
-Pimentón de la vera dulce y picante (1 pizca de cada) opcional
-1 Cucharadita de azúcar
-Perejil muy picadito para finalizar
-Sal

Preparación:

1. Lo primero y lo mas importante es limpiar bien las almejas de toda la tierra y/o arena que traigan para que no nos estropeen el plato, las lavamos bajo en grifo unos segundos y a continuación las colocamos en un recipiente o bol que cubriremos bien de agua y al que agregamos un puñado de sal gorda, debemos cambiar el agua como 3 o 4 veces y tenerlas en remojo un mínimo de dos horas
2. Seguidamente lo que haremos será abrirlas, no sin antes escurrirlas bien y darles un último lavado bajo el grifo, luego ponemos al fuego una cacerola, echamos el medio vaso de vino blanco y una vez rompa a hervir esperamos unos segundos e incorporamos la hojita de laurel y las almejas, las tapamos y cocinamos 2 o 3 minutos a fuego medio-alto, pasado el tiempo observamos que se hayan abierto todas y tiramos las que estén cerradas, las colamos bien y guardamos el caldo (reservamos ambos)
3. A continuación vamos a cocer la pasta, ponemos agua en una olla con una cucharadita rasa de sal y una vez comience a hervir la cocinaremos según nos indica el fabricante, luego retiramos, colamos y reservamos
4. Mientras se cuece la pasta, vamos a preparar la salsa de tomate, ponemos en una sartén grande un chorrito de aceite de oliva, basta con que cubra el centro de la.sartén, añadimos la cebolla picada muy pequeña


5. Cuando veamos que empieza a tomar color añadimos el ajo igualmente muy picadito y mientras tanto rallamos los tomates, si no tenemos tomates podemos ponerle un bote pequeño de tomate triturado o tomates enteros pelados escurriendo el caldo, una vez tenemos el sofrito listo añadimos el tomate, la cucharadita de azúcar, el caldo de vino de cocer las almejas y el pimentón (opcional), removemos bien, dejamos reducir unos 10 minutos a fuego lento, probamos y rectificamos de sal si fuera necesario
6. Después volcamos la pasta y las almejas en la misma sartén donde tenemos la salsa de tomate, removemos suavemente y cocinamos otros 5 minutos mas para que se integren todos los sabores
7. Picamos un poquito de perejil y lo añadimos por encima


Un plato muy sabroso al más puro estilo Italiano...
Que buenos están, mamma mia!!!!!






viernes, 12 de enero de 2018

Magdalenas de mandarina

Había pensado hace pocos días comprar mandarinas porque tenía en mente hacer "magdalenas de mandarina" ya que me encanta hacerlas siempre que están en temporada y de repente, mira tu por donde publicaba "Cocinando sabores" en su perfil de Instagram el nuevo reto de este mes con el hashtag #estosieslabuenamagdalena y entonces me dije, venga que allá voy corriendo a prepararlas y me puse a ello en un pis-pas... Por supuesto estoy totalmente de acuerdo con su comentario sobre las magdalenas industriales, solo hay que mirar al dorso los ingredientes, las calorías, los conservantes, etc, por no hablar del dichoso aceite de palma (presente en casi todo lo que consumimos hoy en día), vamos, que como ella bien dice, con lo fáciles que son, lo rapidito que las tenemos listas y con ese "copete" tan bonico que les sale... bien merece la pena comerse una magdalena primero recién horneadas, segundo fáciles y rápidas, tercero deliciosas y esponjosas, Ea!! Ahora dime que vas a probarlas ¿a que síí? 



Ingredientes: (salen unas 20 magdalenas)


-250 Gr de harina de trigo
-1 Sobre de levadura tipo Royal 
-3 Huevos M o 2 talla L
-150 Gr de azúcar
-180 Gr de aceite de oliva suave o de girasol
-La ralladura de 3 mandarinas
-El zumo de 4/5 mandarinas (unos 120 ml)
-1 Pizca de sal
-Azúcar para espolvorear al final

Preparación tradicional:

1. Cogemos un colador o tamiz y tamizamos la harina junto con la levadura y la sal (reservamos)
2. Lavamos y secamos las mandarinas, rallamos dos de ellas y esas mismas junto con el resto las exprimimos (reservamos)
3. En un bol, ponemos los huevos con el azúcar, batimos con unas varillas (si son eléctricas mejor) durante 5 o 6 minutos hasta que veamos que comienzan a clarear y hayan triplicado su volumen
4. Entonces añadiremos la ralladura y el zumo de las mandarinasel aceite volvemos a batir hasta que todo se integre
5. Por último iremos añadiendo poco a poco la harina que teníamos tamizada junto con la levadura y la sal, iremos mezclando con una lengua de silicona con movimientos envolventes hasta que quede una masa ligera, homogénea y sin grumos
6. Metemos la masa en una manga pastelera que nos facilitará el trabajo y no se pondrá todo perdido, mientras reposa la masa unos minutos precalentamos el horno a 200º calor arriba y abajo
7. A continuación iremos colocando las cápsulas de nuestras magdalenas sobre una bandeja de aluminio o molde para magdalenas con 12 cavidades, si no tenemos igualmente nos valdría dentro de unas flaneras de aluminio que pueden ser de las desechables


8. Después, llenamos las cápsulas 3/4 partes de su capacidad, espolvoreamos azúcar por encima de la masa y seguidamente las colocamos en la bandeja del horno que introducimos a media altura, y horneamos durante 18 minutos aproximadamente, dependiendo de cada horno, hasta que hayan subido y estén doraditas, también podemos pinchar un palillo de madera y si sale limpio es que ya están listas
9. Dejamos enfriar sobre una rejilla 


Preparación con Thermomix:

1. Lo primero que haremos será tamizar la harina junto con la levadura y la sal, las echamos en el vaso y programamos 20 segundos velocidad 8-10 (reservamos)
2. Lavamos y secamos las mandarinas, rallamos dos de ellas y esas mismas junto con el resto las exprimimos (reservamos)
3. A continuación, colocamos la mariposa en las cuchillas, echamos los huevos y el azúcar, programamos, 4 minutos, temperatura 37º, velocidad 3
4. Añadimos entonces la ralladura de mandarina, y programamos de nuevo 4 minutos, velocidad 3, esta vez sin temperatura
5. Retiramos la mariposa e incorporamos el zumo de las mandarinasel aceite y por último la mezcla que teníamos tamizada de harina, levadura y sal, programamos 5 segundos, velocidad 6
6. Metemos la masa en una manga pastelera que nos facilitará el trabajo y no se pondrá todo perdido, mientras reposa la masa unos minutos precalentamos el horno a 200º calor arriba y abajo
7. A continuación iremos colocando las cápsulas de nuestras magdalenas sobre una bandeja de aluminio o molde para magdalenas con 12 cavidades, si no tenemos igualmente nos valdría dentro de unas flaneras de aluminio que pueden ser de las desechables
8. Después, llenamos las cápsulas 3/4 partes de su capacidad, espolvoreamos azúcar por encima de la masa y seguidamente las colocamos en la bandeja del horno que introducimos a media altura, y horneamos durante 18 minutos aproximadamente, dependiendo de cada horno, hasta que hayan subido y estén doraditas, también podemos pinchar un palillo de madera y si sale limpio es que ya están listas
9. Dejamos enfriar sobre una rejilla 


No me diréis que cuesta bien poco comer unas deliciosas magdalenas recién hechas, ya sea para desayunar, para la hora del café, para el recreo de los niños... cualquier momento será bueno para compartirlas, os lo aseguro...








domingo, 7 de enero de 2018

Rollitos de canela (Cinnamon rolls)

Lo que mas me gusta los fines de semana y sobre todo el domingo es hornear, da igual lo que sea, lo que se me ocurra en ese momento... Estos "rollitos de canela" los probé hace ya muchísimo tiempo, y los solía hacer de vez en cuando, pero no se porque, ya estaba tardando demasiado en prepararlos y eso que son mis bollos favoritos, para mi los mas ricos del mundo mundial, solo con apreciar ligeramente el increíble aroma que desprenden cuando se están horneado, uff, eso quita todos los males habidos y por haber jeje. Es una receta de origen Sueco que poco a poco se fué extendiendo a lo largo y ancho y llegó como no a Estados Unidos, donde es imposible no encontrarlos en sus pastelerías. Son delicados, suaves, esponjosos, y desde luego son completamente adictivos, si los pruebas ya no podrás vivir sin ellos, así que, hazme caso y ¡¡pon un rollito de canela en tu vida!!




Ingredientes:

Para la masa:

-400 Gr de harina de fuerza
-20 Gr de levadura prensada (levadura fresca, en cubito)
-150 Ml de leche entera o semidesnatada 
-50 Gr de mantequilla sin sal en pomada
-1 Cucharadita de esencia de vainilla
-1 Huevo
-30 Gr de azúcar
-1 Pizca de sal

Para el relleno:

-100 Gr de mantequilla sin sal en pomada
-80 Gr de azúcar moreno
-1 Cucharada y media de canela molida

Para el glaseado:

-100 Gr de azúcar glass
-100 Gr de queso crema tipo Philadelphia (yo puse Mascarpone)
-30 Ml de leche (que no esté fría)

Preparación:

1. Comenzamos haciendo la masa, en una jarrita o bol pequeño echamos 50 ml de leche de los 150 ml que tenemos reservamos, (dejamos 100 ml, introducimos unos segundos en el microhondas (solo queremos que se temple) y añadimos la levadura, la desmenuzamos y dejamos unos cinco minutos para que se active 
2. Cogemos todos los ingredientes de la masa, podemos hacerlo a mano o en nuestra amasadora eléctrica, kitchenAid, Thermomix, Silvercrest... incorporamos la harina, la levadura que hemos activado con los 50 ml de leche templada, los 100 ml de leche restantes (debe estar del tiempo o templada, nunca fría), la mantequilla en pomada, el huevo, el azúcar y la pizca de sal 
3. Ahora amasaremos entre 8 y 10 minutos a velocidad media, cuando loa tengamos lista dejamos en el mismo vaso o bol de la amasadora y la taparemos con un paño bien limpio, dejaremos levar una hora u hora y media aproximadamente o hasta que haya duplicado su volumen
4. Una vez pasado el tiempo cogemos nuestra masa y con el rodillo amasamos un poco para sacar todo el aire que se haya formado en ella, así mismo la estiraremos dándole forma de rectángulo 
5. Ahora iremos colocando los ingredientes del relleno sobre la masa, comenzamos echando la mantequilla en pomada con ayuda de una lengua de silicona o una ballena de repostería la extendemos suavemente, seguidamente mezclamos en un bol o taza el azúcar moreno con la canela, lo mezclamos bien y espolvoreamos encima de la capa de mantequilla
6. A continuación y con mucho cuidado iremos enrollando la masa sobre sí misma y hasta el final formando un rulo, como indica la imagen 1 de aquí abajo
7. Seguidamente cortaremos los dos extremos (que son los mas feos) y después iremos dividiendo la masa en porciones iguales pero del tamaño que más os guste siempre que queden con el mismo grosor
Yo dividí la masa en dos y una los enrollé por separado, de una saqué 6 rollitos (eran grandecitos) y de la otra saque 12 (mas pequeños)



8. Con ayuda de una lengua de silicona, untamos de mantequilla una fuente rectangular apta para horno e iremos colocando los rollitos dejando una separación entre uno y otro ya que crecerán en el siguiente levado y al hornear
9. Dejamos levar una segunda vez aproximadamente 1 hora  o hasta que hayan doblado su volumen 
10 Precalentamos el horno a 180º calor arriba y abajo e introducimos la bandeja a media altura, horneamos unos 20/22 minutos, si observas que se doran demasiado, puedes tapar con papel de aluminio, pasado el tiempo sacamos la bandeja del horno 
11. Mientras se hornean vamos a preparar el glaseado, batimos en un bol con unas varillas todos los ingredientes, el azúcar glass, el queso crema y la leche hasta que no quede ni un solo grumo
12. Para finalizar, iremos echando el glaseado en forma de hilo por encima de nuestros rollitos, bueno, yo lo hice a discreción jeje



Fijaos que bonitos quedan, no me digas que no te dan ganas de darle un bocado... 


Este bollo, como mola, se merece una ola, uhhhooo!!! 







jueves, 4 de enero de 2018

Albóndigas en salsa de tomate

Las albóndigas, son esas porciones redonditas bañadas en salsa que podemos hacer de infinitas maneras y sabores, ya sean de carne, de pollo, de pescado o incluso de verduras, pero descubrí al hacer estas que ya iban a ser ya "mis favoritas" por siempre jamás... Son muy fáciles de preparar, muy jugosas, y lo mejor de todo es que con tan pocos ingredientes están llenas de sabor... Es otra forma diferente de comer carne, y si tienes niños, seguro les van a encantar con esta salsa de tomate casera que desde luego a nosotros tanto nos han gustado ¿y tu, aún no las has probado? 

Ingredientes para 4 personas:

-500 Gr de carne picada de ternera 
-1 Cebolla mediana
-1 Diente de ajo
-1 Yema de huevo
-Un manojo de perejil 
-Medio vaso de leche
-Un trocito de miga de pan o dos rebanadas de pan de molde sin corteza
-Harina para enharinar (opcional)
-Aceite de oliva virgen extra
-Pimienta (opcional) yo no le pongo
-Sal 

Para la salsa:

-500 Gr de tomates maduros rallados o tomate triturado
-300 Ml de caldo de pollo o de verduras
-1 Cebolla
-1 Diente de ajo
-1 Cucharadita de azúcar
-1 Cucharadita y media de sal
-Media cucharadita de pimentón de la vera
-Aceite de olvida virgen extra

Preparación tradicional:

1. Pelamos la cebolla y el ajo, picamos muy picadito (reservamos)
2. Ponemos en un bol pequeño la miga de pan, le añadimos la leche y dejamos que se empape (reservamos) 
3. En un bol ponemos la carne, la sal, la pimienta, la yema de huevo, la cebolla, el ajo y el perejil muy picaditos, seguidamente escurrimos la leche del bol donde tenemos el pan mojado y se lo añadimos también a la carne
4. Mezclamos todo muy bien hasta que todos los ingredientes se hayan integrado 


5. En un plato ponemos harina e iremos cogiendo porciones pequeñas de la mezcla de carne que iremos pasaremos solo ligeramente por la harina y a su vez formando las bolitas con las manos
6. Ponemos aceite en la sartén y cuando esté caliente comenzamos a freir nuestras albóndigas, cuando estén doradas por ambos lados las iremos colocando en un plato grande o fuente con papel absorbente para que suelten todo el exceso de grasa 
7. También tenemos la opción de, una vez enharinadas, poner encima de la bandeja del horno una lámina de papel vegetal e ir colocando las albóndigas dejando un poco de separación entre sí, horneando a 190º, calor arriba y abajo unos 9/10 minutos por cada lado, igualmente si tenéis Cecofry como es mi caso, echaremos en la cubeta un par de flush de aceite en spray, colocamos las albóndigas separadas entre sí y programamos 18 minutos sin la pala y a mitad del tiempo les daremos la vuelta y reservamos 
8. Ahora vamos a preparar la salsa de tomate, en una olla echamos aceite, con que cubra el fondo es suficiente, añadimos la cebolla hasta que comience a dorarse y entonces echamos el ajo removiendo hasta que vaya tomando color, entonces incorporamos el tomate, el caldo, el pimentón, la sal y el azúcar, subimos el fuego hasta que comience a hervir y en ese momento lo bajamos al mínimo 
9. Dejaremos cocinar removiendo de vez en cuando unos 25 o 30 minutos, observaremos pasado el tiempo que nuestra salsa ha reducido, probamos y rectificamos de sal si fuera necesario, después añadimos las albóndigas a la salsa y dejaremos cocinar otros 5 minutos mas
10. Servimos enseguida y ya veréis como todos quieren repetir!! 

              

Preparación con Thermomix:

1. Pelamos la cebolla y el ajo (reservamos)
2. Ponemos en un bol pequeño la miga de pan, le añadimos la leche y dejamos que se empape (reservamos)  
3. Ponemos en el vaso la cebolla y el ajo en cuartos junto con una ramita pequeña de perejil sin el tallo, vamos a picarlo programando 3/4 segundos velocidad 5
4. A continuación añadimos a la picada la carne, la yema de huevo, la sal, la pimienta, escurrimos la leche del bol donde tenemos el pan mojado y lo añadimos también, mezclamos programando 30 segundos, velocidad 3, sacamos y colocamos la carne en un bol (reservamos)
5. Vamos preparando mientras tanto la salsa de tomate y para ello habremos limpiado y secado muy bien el vaso, añadiremos entonces la cebolla y el ajo en cuartos, trituramos 3 segundos velocidad 5, incorporamos un chorrito de aceite de oliva, con que cubra el fondo es suficiente, programamos 10 minutos temperatura varoma, velocidad 1, sin cubilete
6. Acabado el tiempo, echamos el tomate, el caldo, el pimentón, la sal y el azúcar, programamos 25 minutos, temperatura 100º, velocidad 1
7. Mientras se hace nuestra salsa de tomate, en un plato ponemos harina, cogeremos nuestra carne reservada e iremos cogiendo porciones pequeñas de la mezcla que pasaremos solo ligeramente por la harina y a su vez formando las bolitas con las manos
8. Ponemos aceite en la sartén y cuando esté caliente comenzamos a freir nuestras albóndigas, cuando estén doradas por ambos lados las iremos colocando en un plato grande o fuente con papel absorbente para que suelten todo el exceso de grasa, reservamos 
9. También tenemos la opción de, una vez enharinadas, poner encima de la bandeja del horno una lámina de papel vegetal e ir colocando las albóndigas dejando un poco de separación entre sí, horneando a 190º, calor arriba y abajo unos 9/10 minutos por cada lado, igualmente si tenéis Cecofry como es mi caso, echaremos en la cubeta un par de flush de aceite en spray, colocamos las albondigas separadas entre sí y programamos 18 minutos sin la pala y a mitad del tiempo les daremos la vuelta
10. Para entonces nuestra salsa de tomate ya estará lista y veremos que ha reducido, probamos y rectificamos de sal si fuera necesario, entonces mezclamos las albóndigas con la salsa, servimos enseguida y ya veréis como todos quieren repetir!! 







martes, 2 de enero de 2018

Harina de garbanzos con Thermomix

Seguro que te ha pasado alguna vez que buscas una receta y ese ingrediente es difícil de conseguir ¿verdad? Pues eso me pasó a mi con la harina de garbanzos, pero el problema no es tan grande si en casa tenemos thermomix porque la tendremos lista en muy pocos minutos, ya verás que rápido y fácil... Una vez conseguimos nuestra harina seguro que nos ha sobrado y queremos conservarla en un tarro hermético, por eso la tostaremos para que así nos dure más tiempo y esté igualmente protegida de posible humedad. Es ideal para preparar nuestra fritura de pescado, ya que le aportará una textura mucho mas crujiente que la harina normal, pero como no, yo la uso para preparar las deliciosas "Tortillitas de camarón"



Ingredientes:

-500 Gr de garbanzos secos (o la cantidad que prefieras) 

Preparación:

1. Lo primero será comprobar que el vaso esté completamente limpio y seco
2. Ponemos los garbanzos en el vaso, programamos vaso cerrado y daremos 3 o 4 golpes de turbo, (no te asustes al principio), porque hará como dice Sabina "mucho mucho ruido, demasiado ruido" 
3. A continuación, pulverizamos programando 30 segundos velocidad progresiva 5-7-10
4. Bajamos los restos de las paredes con la espátula y entonces procedemos a tostar la harina programando 20 minutos, temperatura 100º, velocidad 5
5. Ahora esperaremos a que esté completamente fría y entonces volvemos a programar 30 segundos velocidad progresiva 5-7-10

Ya la tenemos lista para usar y la que nos sobre la guardaremos en un bote o tarro hermético







martes, 5 de diciembre de 2017

Piruletas de queso

Esta receta que os traigo hoy no puede ser mas sencilla y rápida de preparar, hará las delicias de ñiños y no tan niños si las hacéis para una fiesta de cumpleaños o para una reunión con amig@s, al igual que si decidís ponerlas como entrante para las cenas de las fechas que se acercan. Aquí puedes dejar volar tu imaginación y ponerlas trocitos pequeños de jamon york, jamón serrano, chorizo, bacon, salchichas, semillas de sésamo, de amapola, pipas, especias, como orégano, curry, pimentón, cebolla en polvo, hiervas de la provenza, etc... yo que se, lo que se te ocurra y lo que mas te guste, también puedes mezclar varios tipos de queso que es lo que yo hice, puse una mezcla de 4 quesos y parmesano. Sea como sea y le eches lo que le eches, seguro que os van a encantar...





















Ingredientes:

-Queso parmesano rallado o en polvo y queso rallado emmental, gouda, mezcla de 4 quesos,etc...
-Palos de madera de brocheta 
-Semillas de sésamo y/o amapola
-Especias, jamón york, serrano, chorizo, salchicas, etc...

Para decorar el vaso: 

Opcional

-Sal gorda o de mesa
-1 Bolsa hermética para congelados con ZIP
-Colorante en pasta

Preparación:

1. Lo primero que haremos será rallar el queso con un rallador o una picadora y después pondremos un papel vegetal sobre la bandeja del horno
2. Precalentamos el horno a 180º
3. Mojamos con un poco de agua las brochetas de madera para que no se nos quemen una vez dentro del horno e iremos colocando sobre el papel vegetal círculos con el queso (que no sean muy grandes, ya que luego se expanden) podemos ayudarnos con un corta pastas y luego encima del queso pondremos el ingrediente que mas nos guste, una vez listas colocamos un palo de brocheta en el centro de cada círculo y dejaremos una separación entre una y otra además de ponerlas en sentido contrario como indica la imagen de abajo



4. Horneamos durante unos 10 minutos mas o menos, el queso debe estar bien fundido
5. Entonces esperamos a que enfríen un par de minutos porque quemarán bastante y las sacamos con cuidado y con ayuda de una espátula 
6. Servimos en un vaso alargado con sal de colores en el fondo para que no se muevan
7. Para hacer la sal de colores es muy sencillo, cogemos una bolsa hermética de las que usamos para congelar si es posible que tenga cierre ZIP si no tenemos usaremos una normal y le haremos un nudo, echamos un buen puñado de sal en la bolsa, seguidamente unas gotas de colorante en pasta y cerramos la bolsa vigilando que quede bien cerrada, después mezclaremos bien con los dedos haciendo círculos para que la sal se mueva bien y se integre con el colorante, una vez está bien mezclado y veamos que no quedan restos de colorante echamos el contenido en el vaso y listo para decorar

¡Ricas, ricas!







viernes, 1 de diciembre de 2017

Whoopies pie red velvet

¡Hola! hoy participo por primera vez en el reto "Cocina de película" que organiza mensualmente Dulces Helen's, donde se escoge una película y hay que cocinar un plato que esté inspirado y/o relacionado con la misma. La película que toca este mes es, "Todos los días de mi vida" yo no la había visto, así que la busqué y me puse a verla, que bonita es, me gustó mucho, vamos, que para mí, toda pelí que sea de estas que se te cae la lagrimilla sin querer, es que me encanta... De entre todos los ingredientes, nombres de comidas, bebidas, dulces, etc... que salen en la peli, mi cabeza se paró de repente cuando en la boda de Paige y Leo, ella le dice los votos matrimoniales que ha escrito en un menú de restaurante y mirándole fijamente le dice así: "Prometo ayudarte a amar la vida, abrazarte siempre con ternura y tener la paciencia que el amor exige, hablar cuando hagan falta palabras y compartir el silencio cuando no, consentir, disentir, respecto al pastel de terciopelo rojo, vivir al abrigo de tu corazón y llamarlo siempre hogar" vamos que mas bonito no podía ser, y pensé enseguida que este sería mi particular terciopelo rojo, unos whoopies pie red velvet que hacía mucho tiempo rondaban por mi cabeza, espero que os gusten tanto como a nosotros, además no te preocupes si te sobran, los puedes congelar, aunque no creo que esto pase... ejem ejem... Yo desde luego me lo he pasado genial preparándolos, los rellené con mi frosting de queso mascarpone, que es el que mas nos gusta en casa y así no me complico la vida, voy a lo seguro. Pero, como, ¿que aún no los has probado?, ¿y a que estás esperando? te los recomiendo 100%, pero cuidado, que he oído por ahí que son adictivos jeje Deliciosos, y encima son tan bonitos, tan esponjosos, tan delicados... ¿que mas se puede pedir...? 





















Ingredientes: (salen unas 22/24 unidades mas o menos)

Para la masa de los bizcochos:

-100 Ml de leche entera o nata líquida
-2 Cucharadita de zumo de limón
-180 Gr de azúcar moreno 
-120 Gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
-1 Huevo L 
-1 Cucharadita de esencia o aroma de vainilla
-280 Gr de harina
-1 Cucharadita de levadura química (tipo Royal)
-Media cucharadita de bicarbonato sódico
-2 cucharadas colmadas de chocolate puro valor 
-1 Pizca de sal
-1 Cucharadita de colorante en pasta rojo/rojo intenso (el mio marca Wilton)

Para el frosting:

-400 Ml de nata para montar mínimo 35% de materia grasa (debe estar muy fria)
-3 Cucharadas de azúcar glass
-Media cucharadita de esencia o aroma de vainilla 
-200 Gr de queso mascarpone

Preparación tradicional:

1. Lo primero que haremos será tamizar los ingredientes secos, echamos en un colador o tamiz la harina, la levadura, el bicarbonato, el chocolate puro valor y la sal (reservamos)


2. En una jarrita pequeña vamos preparando el buttermilk (suero de mantequilla) que no tiene mas secreto que mezclar la leche con el zumo de limón y reservamos, no os asustéis si veis que comienza un poco como a cortarse, el objetivo de este suero no es otro que aportar esponjosidad y jugosidad además de incrementar el sabor en el resultado final de la receta, si podéis encontrarlo en algún comercio cerca de vuestra casa entonces prescindiréis de este paso
3. En un bol grande, colocamos el azúcar y la mantequilla, batiremos enérgicamente con una varillas (mejor si son eléctricas) y a continuación añadiremos el huevo, seguimos batiendo, cuando esté integrado por completo echaremos la vainilla y el colorante, mezclamos de nuevo



4. Ahora iremos añadiendo poco a poco (y a cucharadas) la mezcla que teníamos tamizada a la vez que mezclamos y entre medias añadimos el buttermilk, primero la mitad, removemos, luego otro poco de la mezcla del tamizado, removemos, el resto del buttermilk y removemos despacio, con una espátula de silicona y con movimientos envolventes hasta que estén todos los ingredientes muy bien integrados
5. Después llevaremos nuestra masa a una manga pastelera grande con boquilla redonda o sin boquilla con abertura pequeña (reservamos)




6. A continuación vamos a montar el frosting para que se nos vaya enfriando, en un bol, pondremos todos los ingredientes, la nata, (que debe estar muy fría, es importante para que no se nos corte y se haga mantequilla), el azúcar glass, la vainilla y el queso mascarpone, batiremos enérgicamente con las varillas manuales o eléctricas hasta que observemos que ya está firme, metemos en una manga pastelera grande con boquilla rizada y llevamos a la nevera para que enfríe y no se nos baje


7. Precalentamos el horno a 180º
8. Seguidamente, cogemos una lámina de papel vegetal para horno y podéis ayudaros como hice yo dibujando con un rotulador y un corta pastas redondo de unos 3-4 cm de diámetro unos círculos, dejando separación entre uno y otro ya que luego crecerán en el horneado, una vez dibujados los círculos, damos la vuelta al papel y lo colocamos sobre la bandeja del horno, cogemos la manga pastelera con la masa e iremos colocando pequeños montoncitos sobre los círculos, (con cuidado de no poner mucha cantidad de masa, que luego suben), una vez los tengamos todos ponemos un par de paños de cocina sobre la encimera y subimos la bandeja con ambas manos hacia arriba y la dejamos caer sobre los trapos, esto lo hacemos para que no nos salgan burbujas en la masa

                            

9. Hornearemos durante 8/9 minutos y dejaremos enfriar sobre una rejilla
10. Una vez hayan enfriado por completo, procedemos a montar los whoopies, sacamos la manga de frosting de la nevera, cogemos una mitad, rellenamos con frosfing y ponemos otra mitad encima formando un sandwich, así con todos hasta que terminemos


11. Llevamos a la nevera hasta la hora de servir, si nos sobran demasiados, los podemos congelar individualmente en papel film y luego a su vez en una bolsa de congelación con zip, así si tenemos antojo de comernos uno un día cualquiera, solo lo sacamos una hora antes del congelador y para la hora del café lo tenemos tan rico y esponjoso como si lo acabáramos de hacer


Preparación con Thermomix:

1. Lo primero que haremos será tamizar los ingredientes secos, echamos en el vaso la harina, la levadura, el bicarbonato, el chocolate puro valor y la sal, programamos 20 segundos velocidad 8-10 podemos volcar en el cestillo a modo de tamiz (reservamos)
2. Con la tapa puesta en el vaso (cerrado) colocamos una jarrita y pulsando la tecla "balanza" mediremos los 100 ml de leche que mezclaremos con el limón para preparar el buttermilk (suero de mantequilla) y reservamos, no os asustéis si veis que comienza un poco como a cortarse, el objetivo de este suero no es otro que aportar esponjosidad y jugosidad además de incrementar el sabor en el resultado final de la receta, si podéis encontrarlo en algún comercio cerca de vuestra casa entonces prescindiréis de este paso
3. Ponemos en el vaso el azúcar y la mantequilla, y programamos, 3 minutos, velocidad 3, bajamos los restos de las paredes del vaso con la espátula hacia abajo, ahora incorporamos el huevo, la vainilla y el colorante, programamos 30 segundos velocidad 2
4. Ahora iremos añadiendo poco a poco el resto de ingredientes, programamos 1 minuto, velocidad 3 y con una cuchara iremos echando por el bocal la mezcla que teníamos tamizada y entre medias añadimos el buttermilk, primero la mitad, luego otro poco de la mezcla del tamizado, luego el resto del buttermilk y así hasta que quede todo bien integrado
5. Después llevaremos nuestra masa a una manga pastelera grande con boquilla redonda o sin boquilla con abertura pequeña (reservamos)
6. A continuación vamos a montar el frosting para que se nos vaya enfriando, en el vaso que debe estar bien limpio y seco, ponemos la mariposa en las cuchillas, y añadiremos todos los ingredientes, primero la nata, (tiene que estar muy fría, para que no se nos corte, esto y no pasarnos de tiempo al batir para que no se haga mantequilla), el azúcar glass, la vainilla y el queso mascarpone, programamos velocidad 3 y medio "sin tiempo" y "sin temperatura" hasta que observemos a través del bocal que ya está firme, metemos en una manga pastelera grande con boquilla rizada y llevamos a la nevera para que enfríe y no se nos baje
7. Precalentamos el horno a 180º
8. Seguidamente, cogemos una lámina de papel vegetal para horno y podéis ayudaros como hice yo dibujando con un rotulador y un corta pastas redondo de unos 3-4 cm de diámetro unos círculos, dejando separación entre uno y otro ya que luego crecerán en el horneado, una vez dibujados los círculos, damos la vuelta al papel y lo colocamos sobre la bandeja del horno, cogemos la manga pastelera con la masa e iremos colocando pequeños montoncitos sobre los círculos, (con cuidado de no poner mucha cantidad de masa, que luego suben), una vez los tengamos todos ponemos un par de paños de cocina sobre la encimera y subimos la bandeja con ambas manos hacia arriba y la dejamos caer sobre los trapos, esto lo hacemos para que no nos salgan burbujas en la masa
9. Hornearemos durante 8/9 minutos y dejaremos enfriar sobre una rejilla
10. Una vez hayan enfriado por completo, procedemos a montar los whoopies, sacamos la manga de frosting de la nevera, cogemos una mitad, rellenamos con frosfing y ponemos otra mitad encima formando como un sandwich, así con todos hasta que terminemos
11. Llevamos a la nevera hasta la hora de servir, si nos sobran demasiados, los podemos congelar individualmente en papel film y luego a su vez en una bolsa de congelación con zip, así si tenemos antojo de comernos uno un día cualquiera, solo lo sacamos una hora antes del congelador y para la hora del café lo tenemos tan rico y esponjoso como si lo acabáramos de hacer

Preparación con Silvercrest:

1. Lo primero que haremos será tamizar los ingredientes secos, echamos en un colador o tamiz la harina, la levadura, el bicarbonato, el chocolate puro valor y la sal (reservamos)
2. En una jarrita pequeña vamos preparando el buttermilk (suero de mantequilla) que no tiene mas secreto que mezclar la leche con el zumo de limón y reservamos, no os asustéis si veis que comienza un poco como a cortarse, el objetivo de este suero no es otro que aportar esponjosidad y jugosidad además de incrementar el sabor en el resultado final de la receta, si podéis encontrarlo en algún comercio cerca de vuestra casa entonces podéis saltaros este paso
3. Echamos en el vaso de nuestra amasadora el azúcar y la mantequilla, poniendo el accesorio "pala" y batiremos durante unos 3 minutos a velocidad 3, A continuación añadiremos el huevo, seguimos batiendo, cuando esté integrado por completo echaremos la vainilla y el colorante, mezclamos de nuevo, bajamos los restos de las paredes del vaso con una espátula de silicona


4. Ahora iremos añadiendo poco a poco el resto de ingredientes mientras seguimos mezclando a velocidad 3, con una cuchara iremos incorporando la mezcla que teníamos tamizada y entre medias añadimos el buttermilk, primero la mitad, luego otro poco de la mezcla del tamizado, luego el resto del buttermilk y así hasta que quede todo bien integrado
5. Después llevaremos nuestra masa a una manga pastelera grande con boquilla redonda o sin boquilla con abertura pequeña (reservamos)


6. A continuación vamos a montar el frosting para que se nos vaya enfriando, ponemos en el vaso batidor todos los ingredientes, la nata, (que debe estar muy fría, es importante para que no se nos corte y se haga mantequilla), el azúcar glass, la vainilla y el queso mascarpone, con el accesorio "varillas" y batiremos a velocidad media (yo le puse a 5) hasta que observemos que ya está firme, aproximadamente unos 2 minutos pero lo vais vigilando, metemos en una manga pastelera grande con boquilla rizada y llevamos a la nevera para que enfríe y no se nos baje


7. Precalentamos el horno a 180º
8. Seguidamente, cogemos una lámina de papel vegetal para horno y podéis ayudaros como hice yo dibujando con un rotulador y un corta pastas redondo de unos 3-4 cm de diámetro unos círculos, dejando separación entre uno y otro ya que luego crecerán en el horneado, una vez dibujados los círculos, damos la vuelta al papel y lo colocamos sobre la bandeja del horno, cogemos la manga pastelera con la masa e iremos colocando pequeños montoncitos sobre los círculos, (con cuidado de no poner mucha cantidad de masa, que luego suben), una vez los tengamos todos ponemos un par de paños de cocina sobre la encimera y subimos la bandeja con ambas manos hacia arriba y la dejamos caer sobre los trapos, esto lo hacemos para que no nos salgan burbujas en la masa
9. Hornearemos durante 8/9 minutos y dejaremos enfriar sobre una rejilla
10. Una vez hayan enfriado por completo, procedemos a montar los whoopies, sacamos la manga de frosting de la nevera, cogemos una mitad, rellenamos con frosfing y ponemos otra mitad encima formando un sandwich, así con todos hasta que terminemos
11. Llevamos a la nevera hasta la hora de servir, si nos sobran demasiados, los podemos congelar individualmente en papel film y luego a su vez en una bolsa de congelación con zip, así si tenemos antojo de comernos uno un día cualquiera, solo lo sacamos una hora antes del congelador y para la hora del café lo tenemos tan rico y esponjoso como si lo acabáramos de hacer


Listos y acabados justo para acompañarlos con un café o un té mientras vemos esta película tan bonita, tanto como estos bizcochitos terciopelo rojo, seguro que no te puedes resistir...









miércoles, 29 de noviembre de 2017

Croquetas sabor San Jacobo

Aquí estoy de nuevo con el "reto croquetil" de este mes que creo que os va a gustar mucho, ya veréis, tanto a niños como a mayores. Llevaba tiempo queriendo hacer croquetas de jamón york y queso, lo que no sabía es que al probarlas me iban a recordar tanto al sabor del San Jacobo y entonces así decidí llamarlas. Al ir a empanarlas, intenté hacerlas forma de cuadrado para simular unos mini jacobitos que probé una vez hace ya muchos años y oye, quedaron bien monas... Luego, para el rebozado voy a daros un consejo, si podéis rallar el pan en vuestra casa ya sea en una picadora o procesador de alimentos, ¿que por que? pues porque el resultado final del rebozado depende 100% de este paso, los paquetes de pan rallado que venden en los supermercados además de venir bastante mas grueso y apelmazado (que le dará una textura basta a nuestras croquetas) nos aporta un sabor que para nada tiene que ver con el que nosotros prepararemos en casa, no se tarda tanto y os prometo que lo vais a notar. Creo que estas voy a repetirlas, porque uff ¡¡que buenas están!!!









Ingredientes:

-150 Gr de jamón york de buena calidad
-150 Gr de queso que funda bien, el que mas os guste, puede ser parmesano, tranchetes, havarti, emental, gouda, etc... 
-500 Ml de leche entera o semidesnatada
-1 Cucharada de aceite de oliva virgen  extra 
-20 Gr de mantequilla
-60 Gr de harina
-Aceite de oliva (para freirlas)
-2 Huevos para el empanado
-Pan rallado
-Sal

Preparación tradicional:

1. Ponemos una olla al fuego, echamos la cucharada de aceite y la mantequilla, dejamos que se funda con cuidado que no se nos queme y entonces incorporamos la harina sin dejar de remover hasta que se cocine un poco y tome un tono tostado
2. Ahora añadimos la leche, "del tiempo o templada" sin dejar de remover hasta que comience a espesar, añadimos también la sal al gusto, y finalmente incorporamos el jamón york y el queso, (yo le puse cheddar curado rallado y dos cucharadas soperas de parmesano), dejamos que se termine de cocinar hasta que espese y entonces retiramos del fuego 
4. Volcamos la masa en una fuente rectangular, tapamos con film transparente tocando la masa para que no se forme costra y una vez esté a temperatura ambiente la llevaremos a la nevera hasta el día siguiente


5. Sacamos la masa ya fría de la nevera y con ayuda de un cuchillo, vamos haciendo cuadrados a la masa y con cuidado daremos forma de cuadrado a las croquetas con las manos para que mantengan la forma en que las cortamos, luego las pasamos por huevo batido y después por pan rallado, seguidamente las iremos colocando en plato grande o fuente


6. Ponemos a calentar una sartén con abundante aceite y cuando este caliente vamos dorando las croquetas, las iremos sacando y colocando sobre papel absorbente para que escurran el exceso de aceite 
7. Servimos inmediatamente

Preparación con Thermomix:

1. Ponemos en el vaso el aceite y la mantequilla, programamos 3 minutos, temperatura varoma, velocidad cuchara
2. Incorporamos la harina y rehogamos programamndo 1 minuto, temperatura 100º, velocidad cuchara
3. Ahora añadimos la leche, "del tiempo o templada", seguidamente la sal al gusto y el jamón york con el queso, (yo le puse cheddar curado rallado y dos cucharadas soperas de parmesano), programamos 9 minutos, temperatura 100º, velocidad 2
4. Volcamos la masa en una fuente rectangular y tapamos con film transparente tocando la masa para que no se forme costra y una vez esté a temperatura ambiente la llevaremos a la nevera hasta el día siguiente
5. Sacamos la masa ya fría de la nevera y con ayuda de un cuchillo, vamos haciendo cuadrados a la masa y con cuidado daremos forma de cuadrado a las croquetas con las manos para que mantengan la forma en que las cortamos, luego las pasamos por huevo batido y después por pan rallado, seguidamente las iremos colocando en plato grande o fuente
6. Ponemos a calentar una sartén con abundante aceite y cuando este caliente vamos dorando las croquetas, las iremos sacando y colocando sobre papel absorbente para que escurran el exceso de aceite 
7. Servimos inmediatamente


Cremosas a mas no poder... con un rebozado extra fino y crujiente para no quitar protagonismo a la masa, pero sobre todo están ricas a rabiar!!