martes, 20 de marzo de 2018

Torrijas

Se acerca la Semana Santa y eso es sinónimo de muchos dulces típicos de estas fechas, pero sobre todo de "torrijas" ¿a que sí? Hay varias formas de prepararlas, pero yo siempre hago las mías, las más tradicionales que son las que mas nos gustan, las que aprendí de mi madre, las que no duran ni dos telediarios de lo ricas que están... y digo yo, que para una vez al año que las comemos, pues mejor comerlas en condiciones ¿verdad?. Es además receta de aprovechamiento si nos sobro una barra del día anterior, pero después de muchos muchos intentos, he descubierto que el mejor pan, con el que más ricas quedan, es la típica barra que nos venden por todas partes en esta época "especial torrijas" pero la que es tipo brioche, quedan con el tamaño justo e increiblemente esponjosas al ser este pan mas blandito que el de barra normal. Si no quieres hacerlas fritas, en aceite, siempre puedes seguir la receta tal cual y luego llevarlas al horno precalentado a 200º hasta que estén doradas por ambos lados, pero date un capricho una vez al año y prueba estas, verás, verás... 


Ingredientes:

-1 Barra de pan del día anterior (yo compro especial para torrijas tipo brioche)
-1 Litro y medio de leche
-8/10 Cucharadas de azúcar (yo le pongo mitad blanquilla mitad moreno)
-1 Palo de canela
-1 La cáscara de media naranja (que no lleve nada de parte blanca)
-1 La cáscara de un limón (solo la parte amarilla)
-1 Cucharadita de aroma/extracto de vainilla (o media vaina)
-3/4 Huevos
-Canela en polvo
-Aceite de oliva suave o de girasol para freirlas
-Azúcar

Preparación:

1. Ponemos al fuego (medio-alto) una olla grande con la leche, las cáscaras de naranja y limón, la rama de canela, el azúcar y la esencia de vainilla, cocinamos hasta que veamos que comienza a hervir, entonces bajaremos el fuego y dejamos infusionar a fuego bajo durante unos 15 o 20 minutos
2. A continuación apartamos del fuego, retiramos la canela y las cáscaras de los cítricos, cogemos las rebanadas de pan, las vamos mojando en la leche (con cuidado de no quemarnos) pero cuanto mas caliente esté la leche, mas se mojarán, mejor absorberán todo el caldo y quedarán mas jugosas por dentro, una forma fácil de hacerlo es poniendo las rebanadas en una fuente grande o bandeja honda (como en la foto) las bañamos en la leche y cuando se hayan empapado bien por un lado les damos la vuelta dejando que se empapen igualmente por el otro lado



3. Ahora ponemos al fuego una sartén honda con abundante aceite y mientras se calienta batimos los huevos, pasamos las torrijas ya mojadas en leche por el huevo y las freímos a fuego medio por ambos lados hasta que estén doradas
4. Seguidamente las pasamos a una fuente con papel absorbente para que suelten el exceso de aceite y enseguida a otra fuente donde habremos puesto azúcar con canela molida, las pasaremos igualmente por ambos lados


5. Llevamos a una fuente amplia y podemos servirlas tanto frías como calientes

Es muy importante que las dejemos bastante rato empapandose de todo el caldo, aunque veamos que casi se nos rompen y se deshacen tendremos paciencia si queremos que el resultad final sea de diez, es el secreto de mi madre que nunca nunca falla... Fijáos que ricas, jugosas y esponjosas están... Se deshacen en la boca, y con todo el sabor de la vainilla, la canela y los cítricos uhmm ¡¡como nos encantan!!